Paterfamilias

por las tardes, durante la hora del coctél

el nuevo marido de mi madre realizaría un escrutinio

militar. Su madre tiene la mejor maldita raja 

de la casa, nos lo diría a mi hermana y a mí - en nuestros

diez, luego veintes, treintas, cuarentas. 

Dénse la vuelta! gritaba, dénse la vuelta! 

No nos volteábamos, y él decía: su madre tiene

el mejor culito de esta casa. Y veamos esas piernas,

clamaría, y ella revelaría sus piernas. Su madre

tiene las únicas piernas decentes de la casa, 

él gruñía. Y entonces yo pasaba cerca de él, 

me daba un abrazo de oso, como diciendo

sin resentimientos, y un golpe duro 

en el trasero, y una risa muy fuerte, y sus ojos parecían

brillar como nunca los vi brillar, 

como los ojos de demonios y fascistas en los 

cómics de terror. Entonces él pondría hielo en su whisky 

escocés, y llenaría el de ella, un poco, y entonces

él nos mostraría su pulgar de Hohenzollern curvado hacia atrás- venga,

Tóquenlo! Tóquenlo! Ellos eran gente que casi

no sabía nada mejor, que, una vez que se encontraban, eran felices, y sentían, 

por primera vez, como si pertenecieran

a la tierra - tal vez era propiedad de ellos, y cada criatura en ella.



Sharon Olds


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Aria anal

Cuando John Gardner le dijo a un grupo de escritores Todos los escritores son anales, yo nunca había escuchado la palabra ano y escuché que ...