Aria anal

Cuando John Gardner le dijo a un grupo de escritores
Todos los escritores son anales,
yo nunca había escuchado la palabra ano
y escuché que había mujeres que preferían
ser cogidas por el culo, y hombres que preferían
en las mujeres, el ano. Y, he visto la belleza
en el rostro de mi padre, en el maquillaje, cuando se travestía,
los pechos visiblemente protuberantes,
cada víspera de todos los santos. Y pensé
Gardner debe querer decir que los mejores escritores
quieren coger, o ser cogidos, por el ano, I me preocupé
El ano... cuando mis hijos tenían dos, o tres, ellos
miraban sus popós hacer circulos o espirales
hacia abajo, y les decían adiós.
Y ahora que mi apartamento tiene un inodoro visiblemente angosto
puedo detenerme y contemplar el drama, el
agua del water descendiendo, el papel higiénico
desgajándose en alas transparentes en ese elemento
verdoso pre-estigio, entonces
arrastrados al tunel de 17 pisos
hasta las tuberías debajo de las calles donde los hombres se levantan
con caimanes y mantienen prisioneros
políticos, para arrancarles información.
Si mamá no me hubiera golpeado mientras apretaba el trasero
para mantenerla lejos,
tal vez el culo me hubiera gustado más,
hasta podría haber querido besarlo! He estado distanciada
del sexo por tanto tiempo, no lo recuerdo mucho -
seguramente dos personas podrían besarse
el ano en sincronía. El soberbio
ramo de los cuerpos, sus partes florales,
placa alveolar al anuz, de la A
a la Z, de la concepción a la muerte,
el comienzo de la hechura de la sortija rosa,
bolsillo lleno con
ramillete de flores
alrededor de mí
antes de caer entera
bajo el néctar, néctar,
cenizas,
cenizas.


Sharon Olds

Paterfamilias

por las tardes, durante la hora del coctél

el nuevo marido de mi madre realizaría un escrutinio

militar. Su madre tiene la mejor maldita raja 

de la casa, nos lo diría a mi hermana y a mí - en nuestros

diez, luego veintes, treintas, cuarentas. 

Dénse la vuelta! gritaba, dénse la vuelta! 

No nos volteábamos, y él decía: su madre tiene

el mejor culito de esta casa. Y veamos esas piernas,

clamaría, y ella revelaría sus piernas. Su madre

tiene las únicas piernas decentes de la casa, 

él gruñía. Y entonces yo pasaba cerca de él, 

me daba un abrazo de oso, como diciendo

sin resentimientos, y un golpe duro 

en el trasero, y una risa muy fuerte, y sus ojos parecían

brillar como nunca los vi brillar, 

como los ojos de demonios y fascistas en los 

cómics de terror. Entonces él pondría hielo en su whisky 

escocés, y llenaría el de ella, un poco, y entonces

él nos mostraría su pulgar de Hohenzollern curvado hacia atrás- venga,

Tóquenlo! Tóquenlo! Ellos eran gente que casi

no sabía nada mejor, que, una vez que se encontraban, eran felices, y sentían, 

por primera vez, como si pertenecieran

a la tierra - tal vez era propiedad de ellos, y cada criatura en ella.



Sharon Olds


Aria anal

Cuando John Gardner le dijo a un grupo de escritores Todos los escritores son anales, yo nunca había escuchado la palabra ano y escuché que ...